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Hazel Barahona, la mamá de los tomates

Hoy vamos a correr el riesgo de caer mal, porque queremos alardear de alguien de la casa. No solo es “alguien”, ¡es la mamá! Literalmente, si no fuera por ella no estaríamos escribiendo ni medio párrafo. 

Ella es Hazel Barahona, popularmente podríamos referirnos a ella como: “La mamá de los tomates”, es decir, una mujer luchadora, emprendedora, de armas tomar, que ha decido dar lo mejor de sí en todo, y esto se demuestra en la empresa en la que Aseprensa se ha convertido hoy. 

Permítamos contarle un poco acerca de Hazel y luego le contamos sobre la importancia de tener líderes firmes, visionarios y con corazón de mamá. 

DATOS DE NUESTRA LIDER:

  • Periodista y Administradora
  • Entregada a sus clientes
  • Le mide el pulso a Aseprensa
  • Tiene ideas ingeniosas y creativas
  • Mamá de Piero y Bruno
  • Tiene camanances
  • Hay que seguirle el paso, se corre el riesgo que lo deje tirado.

Alta costura de las relaciones públicas

Hazel se crió en Hatillo. Su madre era costurera y desde niña heredó ese maravilloso gusto por los detalles y acabados perfectos, que no solo son parte de las prendas que nos ponemos, si no de las estrategias con las que enfrentamos la vida y los trabajos.

Graduada como periodista de la Universidad de Costa Rica, sus primeros pasos profesionales los dio en el diario La Nación donde trabajó como redactora por varios años. Sin embargo, pronto se dio cuenta que quería ir más allá de una redacción pues, como buena emprendedora, sabía que tenía la capacidad de dar mucho más. Así, empezó en el mundo de las consultorías y cuando se dio cuenta tenía muchísimo trabajo. Fue entonces cuando su esposo y colega, Pablo Bulgarelli, decidió unírsele. Así nació Aseprensa, de esto hace ya 20 años y, como dicen, el resto es historia.

A Hazel la conocen como una persona luchadora, ordenada, estudiosa, comprometida, responsable, profesional… y excelente mamá. Hazel y Pablo son los padres de Piero, de 18 años, y Bruno de 10, quienes han crecido en una familia de emprendedores, fundadores de una agencia de relaciones públicas en Costa Rica. 

El trabajo en equipo ha sido fundamental para sacar la tarea de mamá y empresaria a la vez. Por ejemplo, en los inicios de Aseprensa decidió sacar una maestría en Administración, y lo hizo embarazada de Piero. El tiempo en el que se ausentó de las aulas por la maternidad lo recuperó y pudo graduarse con los compañeros de su generación (si no fuera ordenada, ¡¿cómo lograría una mamá primeriza algo así?!)

“Me siento muy orgullosa, satisfecha y agradecida de lo que hemos logrado. Gracias a Dios nunca nos ha faltado trabajo y siempre hemos podido incluso dar”, afirma.

Si le preguntás a Hazel, cuál es el éxito de Aseprensa te va a decir: “Que siempre hemos dado la milla extra. El cliente contrata para algo pero siempre tratamos de exceder las expectativas. Queremos dar el máximo, entregar lo mejor posible y creo que el cliente lo ve”.  Y así  sucede, los clientes de Aseprensa regresan pues el trabajo que contratan siempre queda a la medida: como en el de alta costura.

Características de un buen jefe o líder

Estos son 10 características positivas de jefes o líderes, valoradas por sus empleados,  y que dan como resultado negocios exitosos:

  1. Dan confianza: Un buen/a jefe/a se gana la confianza de sus colaboradores cuando hace lo que dice que va a hacer. También cuando es capaz de decir “no lo sé” y permite que el equipo ayude a formular una respuesta o solución.
  2. Reconocen que todas las personas tienen una vida: Se interesa en la vida de sus colaboradores y así identifica fortalezas.
  3. Escuchan, después actúan: Tomarse el tiempo de escuchar es una habilidad muy importante. Los mejores líderes aprenden a escuchar a sus colaboradores, quienes se sienten valorados por ser tomados en cuenta.
  4. Ayudan a encontrar sentido al trabajo: Constantemente le recuerda a su equipo la importancia del trabajo que hacen, así  ayuda a mantener un ambiente de inspiración y motivación.
  5. Celebran los pequeños logros. Un buen líder no solo considera los resultados finales sino los pequeños logros en el camino.
  6. Son honestos sobre sus peculiaridades: Un buen líder quizá mantenga la puerta cerrada, no porque no quiere relacionarse, si no porque le cuesta concentrarse. Ser francos sobre esas características puede hacer un cambio.
  7. Construyen equipos: Los estudios muestran que tener diversas perspectivas puede tener un impacto positivo tanto en el desempeño creativo como financiero.
  8. Invierten en su personal: No asumen qué es lo que cada colaborador necesita o desea… les preguntan.
  9. Dejan ir: Un buen líder sabe delegar y permite que otros se hagan cargo de lo que mejor saben hacer.
  10. Resuelven problemas juntos:  Apoya a sus colaboradores, no para resolverles el problema sino para eliminar obstáculos y encontrar la mejor solución.